Cuando el TPV se cuelga y el programa de gestiĂłn cuesta mĂĄs que vuestro margen mensual, el cuaderno sigue siendo el mejor amigo de cualquier negocio que empieza con cuatro duros y muchas ganas. Felipe Delgado os enseña a llevar los nĂșmeros como llevaban nuestros abuelos: a mano, sin florituras, apuntando cada entrada y cada salida como si os fuera la vida en ello. Porque al final del dĂa, o llevĂĄis vosotros los nĂșmeros o los nĂșmeros os llevan a vosotros a la ruina.